Image credit: © Troy Taormina-Imagn Images
Traducido por Marco Gámez
Los Dodgers fichan al JD Kyle Tucker con algún contrato o algo.
Quizá ya antes se haya mencionado en este portal, pero Michael Conforto jugó verdaderamente deficientemente la temporada pasada. O sea, realmente mal. ¿Recuerdas cuando de niño jugabas en los jardines y veías que una pelota te pasaba de largo, y esa sensación de simplemente darte la vuelta, bajar la cabeza y correr durante medio minuto para ir a buscarla donde se detenía luego de haber rodado hasta allá? Ese fue el estado natural de Conforto en 2025. Hay un rumor de que Robert Orr va a inventar una nueva métrica, como hizo con Corey Seager, y la va a llamar CONFORTO, y aunque no sabemos qué es ni qué calcula, Michael Conforto terminará en el percentil ocho. Claro, el equipo aguantó su mala racha el tiempo suficiente como para reemplazarlo pronto por “Enrique” Hernández versión Postemporada, y parece que al final les funcionó bastante bien. Pero, probablemente, fue una buena idea que los Dodgers salieran a buscar un reemplazo para un plazo más largo.
Así que está bien. Cuatro años, un cuarto de billón de dólares. El primer jugador de béisbol en la historia en ganar más dinero, en términos de PIB, que la nación insular de Tuvalu. Una de las razones por las que es tan fácil hablar de dinero cuando se habla de Kyle Tucker es que resulta sorprendentemente difícil hablar de cualquier otra cosa. No es que Tucker no sea bueno, con un DRC+ proyectado de 136, es obviamente muy, muy bueno, pero su imagen y sus números están pulidos. Uno de los jugadores más completos de este deporte, el cuatro veces miembro del equipo de las Estrellas no tiene puntos débiles evidentes que puedan exponerse y explotarse, pero tampoco ha generado el tipo de jugadas destacadas que uno esperaría de El Hombre Que Obtuvo El Contrato Más Grande de la Historia™. Mientras tanto, desde un punto de vista estético, el hombre es tan imperturbable como el que más. Esta es una fotografía de Kyle Tucker discutiendo con un árbitro:

Eso no es cierto. Es una fotografía de Kyle Tucker celebrando un doble. Esto no se presenta como una crítica; es simplemente una observación de que la Experiencia Kyle Tucker, tanto visual como matemáticamente, se parece más a un plato casero de macarrones con queso realmente buenos que al foie gras. Es un platillo con el cual no te complicas, algo en lo que se puede confiar. Temporadas de cinco victorias con perfecta puntualidad, prácticamente nada de números en negritas, y además menos votos al JMV en su carrera (187) que los que recibió DJ LeMahieu en 2020 (203).
Lo cual, por supuesto, lo convierte en un encaje aún más perfecto para los Dodgers, que, a diferencia de los Mets en particular, no necesitan que sea la estrella del equipo. En su lugar, puede simplemente jugar en el jardín derecho, batear cuarto y terminar quinto en la Liga Nacional en un montón de categorías ofensivas. Lo recordarás todo, y al mismo tiempo no recordarás ningún momento específico de ello, ¿al fin y al cabo qué serían los dobles de Freddie Freeman sin que Freddie Freeman hiciera después el correspondiente gesto de Cara Doble? ¿Y si simplemente levantara los puños y los extendiera a una distancia moderada de su cuerpo? Pero hará que los Dodgers sean un mejor equipo, algo que absolutamente no necesitaban, y que estaban en absoluta libertad de hacer.
Si estás buscando motivos de preocupación por este contrato, probablemente te esperan un par de largos años. Sí, ha tenido algunos golpes y moretones en las últimas dos temporadas después de una racha de buena salud, aunque al mudarse a la Costa Oeste técnicamente está a unas 500 millas (850 kilómetros) más lejos del cuerpo médico de los Astros, lo cual no puede perjudicar. También se perdió 20 días en septiembre por su típica distensión en la pantorrilla, y pasó un tiempo lidiando con una lesión menor en la mano que no le costó días de juego, pero que sí coincidió con un bajón en la segunda mitad de la temporada. Como Matthew Trueblood señaló allá por agosto, el estar tocado ocultó otro problema distinto: que Tucker había modificado su swing antes de llegar a los Cubs, aplanando la trayectoria del bate y limitando su capacidad de hacer daño, especialmente hacia el jardín contrario. La velocidad de bate nunca ha sido la carta de presentación de Tucker, y en realidad solo hay un límite de cuánta producción más puede sacrificar dejando de lado el lado izquierdo del campo; ya es principalmente un bateador que jala la pelota. Pero es algo a lo que hay que estar atentos, particularmente al entrar en la treintena de edad. Las métricas defensivas fueron menos favorables con su trabajo en el jardín derecho el año pasado, después de haber sido un defensor por encima del promedio durante toda su carrera (y Guante de Oro en 2022), pero bueno, los aficionados de los Dodgers han visto a Conforto y a Teoscar Hernández patrullar las esquinas durante un año calendario, así que probablemente no les moleste demasiado Tucker.
Mira, tenemos que incluir todo eso, de la misma manera que un paquete de Gomitas Nerds debe decirte que las Gomitas Nerds tienen cero valores nutricionales. Son las reglas. En resumen: el mejor equipo del béisbol fichó al mejor agente libre del béisbol. Eso es todo. Pero, por supuesto, no lo será, y todos seremos bombardeados con mensajes frecuentes sobre cómo los Dodgers están arruinando el beisbol, del mismo modo en que Harrison Ford fue expuesto a radiación en la película del submarino K-19: El enviudador. Puede que sea el día más memorable del año para Kyle Tucker, pero no será el que lo defina.
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