Image credit: © Rick Osentoski-Imagn Images
Traducido por Pepe Latorre
Josh Naylor, Seattle Mariners
En las últimas 10 temporadas completas siempre ha habido un primera base que robó al menos 20 bases. En un par de ellas hubo más de un inicialista capaz de hacerlo. En la mayoría de las campañas, especialmente en las últimas, tenemos suerte si el segundo en robos en la posición llega a 15. Simplemente no es una posición en la que se den muchos robos.
El único primera base que superó las 30 bases de Josh Naylor en 2025 fue Paul Goldschmidt con 32 allá por 2016. Hemos hecho referencia al rendimiento de Naylor a lo largo de la semana como algo tan atípico que podría ayudar en cinco categorías incluso si hay un bajón en su rendimiento. Actualmente sale seleccionado en la parte baja de la quinta ronda. Hay pocas opciones de robos a esas alturas y la mayoría se deben a jardineros: Jackson Merrill, Jarren Duran y Byron Buxton. Los jardines son bastante profundos, pero necesitas muchos de ellos, así que incluso si seleccionas a un jardinero top al principio de tu draft, seleccionar otro estaría bien. Pero también estarías usando muchas de tus selecciones para jardineros dentro del top 100.
Tener en cuenta a Naylor o incluso ir a por él un poco antes podría dar la oportunidad de una construcción más creativa del roster. Tiene capacidad de bateo para impulsar carreras de una manera promedio, está bateando la pelota más alto que nunca, está conectando con los mejores lanzamientos con más frecuencia que nunca y los Mariners lo usarán casi todos los días como apoyo detrás de Cal Raleigh y Julio Rodríguez. —Tim Jackson
Spencer Torkelson, Detroit Tigers
En las últimas tres temporadas solo dos primera base han superado los 30 homers en múltiples ocasiones: Pete Alonso y Spencer Torkelson. Puede parecer difícil pensar en un bateador con un currículum tan turbulento como una opción confiable de poder, pero en eso se ha convertido Torkelson. Y aunque hubo un tiempo en el que quizás mirabas al equipo y pensabas “no es para tanto, hay muchas opciones de poder con un gran potencial”, ese tiempo ya pasó. La certeza de poder que ofrece Torkelson, combinado con su potencial de crecimiento a los 26 años, me hace sentir optimista sobre la posibilidad de elegir a un bateador que podría encontrar su mejor versión y llegar a los 40 bambinazos. Tampoco necesita que eso suceda para ser una ganga con su actual ADP de 192 (para NFBC Draft Champions). Incluso con cierta regresión, Torkelson es una ganga en la 13ª ronda.
Supongo que el mercado cree erróneamente que Comerica Park es favorable para los lanzadores (pero es un parque neutral) y aún desconfía por el mal 2024 de Torkelson. Seleccionarlo podría suponer una pequeña penalización en el promedio de bateo, pero esto está incluido en casi todas las opciones de poder en la primera base y, a este costo, asumiré el golpe y averiguaré como compensarlo en otras puestos de mi roster a cambio de esta opción de poder relativamente tardía.–Mike Gianella
Andrew Vaughn, Milwaukee Brewers
Es imposible leer esto sin saber que Vaughn ha sido un desastre absoluto como jugador de Grandes Ligas. A lo largo de cinco temporadas y más de 2200 apariciones al plato con los White Sox registró una línea de bateo de .248/.303/.407. En ese mismo período solo hay 21 peloteros que jugaron casi lo mismo y tuvieron un OPS igual o peor. En conjunto jugaron para 68 equipos. Nadie quiere pertenecer a este grupo.
Cuando una puerta se cierra, otra se abre. O eso dicen. En el caso de Vaughn fue un eufemismo. Con los Brewers tuvo una línea ofensiva de .308/.375/.493 en más apariciones al plato con su nuevo equipo en 2025 (254) que con el anterior (193). Todavía no es una muestra lo suficientemente grande como para creer fácilmente (llegó con un promedio de .328 en bolas en juego, el mejor de su carrera, pero no absurdo), pero es difícil ignorar el contexto. Los White Sox eran básicamente un plátano que alguien metió en una bolsa de papel para ayudar a madurar y luego se olvidó de él. Los Brewers pueden haber usurpado la magia vudú de sus enemigos de división en St. Louis, pero ayudar a su nueva primera base con consejos como “abanicar menos a los lanzamientos malos” probablemente no califique como un ejemplo. Vaughn caminó más y se ponchó menos. Impulsó la pelota con más frecuencia que nunca. Y ahora está listo para batear en el medio de un lineup que sabe anotar.
El ADP de Vaughn actualmente es de 301, el más bajo de su historia. Por un lado, lo entiendo. Ha dejado a muchos en mal lugar desde que llegó a la liga. Por otro lado, no lo entiendo en absoluto. Los jugadores de ligas de fantasía se esfuerzan por encontrar valor constantemente, pero actúan como si su perfil y perspectiva no hubieran cambiado desde que llegó a Milwaukee. Será, como mínimo, un infielder de esquina a buen precio.— Tim Jackson
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