Image credit: © Jesse Johnson-Imagn Images
Traducido por Pepe Latorre
La División Oeste de la Liga Americana de 1994 es tristemente célebre, y quizás esta temporada deberíamos tenerla muy presente. Cuando se suspendió el juego del 11 de agosto los cuatro equipos estaban muy igualados con solo cinco juegos de diferencia entre los Rangers y los Angels, últimos de la división. El problema surgió cuando el líder de la división, Texas, terminó su temporada sin saberlo con una derrota ante Seattle, y su récord cayó a 52-62. Eso representa un porcentaje de victorias de .456, 50 puntos por debajo del peor ganador de división de todos los tiempos, los Padres de 2005 (entonces en la División Oeste de la Liga Nacional). Sin embargo, ninguno de esos equipos ha formado parte de la peor división de todos los tiempos, aunque eso podría cambiar este año.
Por porcentaje de victorias general la División Oeste de la Liga Americana de 1994 es superada por la División Central de la Liga Americana de 2018, que contó con tres clubes que perdieron al menos 98 juegos y terminaron con un porcentaje de victorias colectivo de .483. Casualmente, la División Central de la Liga Americana es también, con mucha diferencia, la peor de las seis divisiones si se considera su récord histórico (contando cada temporada individual de un club dentro de su división actual, por lo que los Astros estarían incluidos en la División Central de la Liga Nacional antes de que cambiaran de liga, y en la División Central de la Liga Americana después). Desde la creación en 1994 de las divisiones del centro de Estados Unidos en cada Liga, los porcentajes de victorias generales de cada grupo son los siguientes:
División
%G
Liga Americana Este
.516
Liga Americana Oeste
.506
Liga Nacional Oeste
.502
Liga Nacional Este
.501
Liga Nacional Central
.494
Liga Americana Central
.483
Aquí no hay grandes sorpresas. La División Este de la Liga Americana ha sido la más competitiva de la Liga durante la mayor parte de este siglo, y antes de ser competitiva los Yankees eran indiscutiblemente el mejor equipo de la Liga. La División Central de la Liga Nacional también ha tenido sus dificultades, aunque no al nivel de su análogo del Joven Circuito. La mayor sorpresa podría ser que la División Oeste de la Liga Americana se posicione como la segunda mejor división desde el final de la huelga de 1994-1995, algo que definitivamente no era así antes (el porcentaje de victorias de la División Oeste, incluyendo toda su historia, es de .497, lo que sugiere un desempeño sustancialmente peor en la primera mitad de su existencia).
La Oeste de la Americana también registró el mejor desempeño de una sola división de todos los tiempos, aunque el dato se vuelve menos satisfactorio por el hecho de que solo tenía cuatro equipos en aquel entonces. Son las dos mejores temporadas divisionales, de hecho, en temporadas consecutivas. Muchos de vosotros probablemente adivinasteis las temporadas: 2001, con la mejor temporada regular de todos los tiempos de los Mariners con 116 victorias, y la ligeramente superior 2002, en la que los A’s del primer Moneyball ganaron 20 juegos seguidos para terminar con 103 victorias. Los Angels, campeones de las Series Mundiales aquel año, obtuvieron un comodín único con 99 victorias, y los Mariners alcanzaron las 93. Ahora, la temporada regular de 2026 podría ser la ignominiosa contraparte de esos años gloriosos. El porcentaje de victorias de la división es de .440, superando por poco a la División Oeste de la Americana 1994 (.437) y a la Central de la Americana de 2018. ¡Pero es que la cosa empeora!
En 2018 los equipos de la Central de la Americana tuvieron un récord colectivo de 353-457 camino a ese porcentaje de victorias colectivo de .436. Los Guardians, campeones de división, tuvieron 91 victorias, lo que parecía mucho menos contundente considerando que ningún otro equipo logró más de 72. Sin embargo, esa no es toda la historia, porque a lo largo de la historia del sistema de divisiones la forma del calendario ha cambiado, tendiendo gradualmente a menos enfrentamientos intradivisionales. En aquella temporada de 2018 los equipos jugaron 76 de sus 162 juegos de temporada regular dentro de su división, jugando 19 veces contra cada uno de los otros cuatro equipos. En el contexto de los récords divisionales, estos son juegos de suma cero, ya que independientemente de la división de récords de victorias y derrotas intradivisionales entre los equipos, el porcentaje de victorias colectivo es necesariamente .500. Entonces, mientras que la Central de 2018 tuvo un porcentaje de victorias de .436, fuera de la división esa cifra cayó hasta .379. Eso es un ritmo de 100 derrotas para toda la división. Este salón de la infamia incluye algunas sorpresas, pero la Oeste de la Americana del 2026 sigue en la contienda.
Record fuera de la división
Año
G
P
%G
Liga Nacional Central
2002
184
247
.427
Liga Nacional Oeste
2005
189
255
.426
Liga Americana Central
2019
183
247
.426
Liga Americana Central
2003
180
250
.419
Liga Americana Oeste
1994
144
201
.417
Liga Americana Central
2023
228
322
.415
Liga Americana Central
2002
177
253
.412
Liga Americana Oeste
2026
70
100
.412
Liga Americana Oeste
2020
40
60
.400
Liga Americana Central
2018
163
267
.379
La duda es si es razonable esperar que la División Oeste de la Liga Americana siga siendo tan mediocre. Según el récord pitagórico no parece del todo descabellado; aunque esta métrica sitúa a los Rangers y a los Mariners dos juegos por encima del .500, también coloca a los Astros como el tercer peor equipo de la liga y a los Angels en el peor. Si consideramos el DRA- y el DRC+ a nivel de equipo, los Astros y los Athletics se encuentran entre los peores cuerpos de lanzadores de la Liga, pero los Mariners completan los cinco primeros puestos y los Rangers, junto con, (sorprendentemente) los Angels, están en la primera mitad de la MLB. Hay un atisbo de potencial en el aspecto ofensivo, ya que ninguno de los cinco equipos se encuentra en el tercio inferior de la Liga, aunque los A’s son el único equipo entre los 10 primeros. Todo esto coincide aproximadamente con nuestras proyecciones de pretemporada, que daban a los Mariners una victoria fácil en la división, a los Rangers y los A’s en la mitad de la tabla, a los Astros un bajón de rendimiento y a los Angels como equipo que nunca han tenido nada que perder. Resulta que quizás los Astros son peores de lo esperado, los Rangers no logran encontrar su ritmo y los Mariners no han impresionado.
Los A’s le ganaron tres partidos seguidos a los Angels la semana pasada, lo que dañó un poco mi premisa. Las victorias no afectaron el récord divisional, pero ayudaron a que Sacramento llegará al partido del lunes con un récord de 27-26, dejando de estar solo unos pocos juegos por delante de los Rangers del 94. “Decepcionante” describe mejor a la División Oeste de la Liga Americana que “terrible”, como podría sugerir el desempeño de los equipos en lo que va de la temporada. Seattle probablemente esté mejor que hasta ahora. Puede que tanto los Angels como los Astros sean malos, pero probablemente solo uno sea tan malo como para perder 100 partidos, y seguramente haya al menos un equipo con un récord de .500 entre los dos restantes.
En general parece mucho mejor que la División Central de la Liga Americana de 2018. Pero ya llevamos un tercio de la temporada. Lo que ahora es fácil de cambiar se vuelve mucho más difícil cuando la campaña está a dos tercios de terminar. Se necesitaría mucho para alcanzar la inutilidad establecida por la peor división de todos los tiempos (aunque no tanto. Si los tres equipos del Oeste que jugaron entre divisiones el fin de semana pasado hubieran sido barridos habrían acabado a tiro de piedra de la Central; en cambio, los Astros, de forma improbable, barrieron a los Cubs, mientras que los Marinerss y los Atlétics tuvieron un récord de 1-2 cada uno). Idealmente, apuntamos un poco más alto. Pero nada ha sido ideal para la División Oeste de la Liga Americana este año. La cuestión es si lo que no es ideal se vuelve tristemente célebre.
Thank you for reading
This is a free article. If you enjoyed it, consider subscribing to Baseball Prospectus. Subscriptions support ongoing public baseball research and analysis in an increasingly proprietary environment.
Subscribe now























