Image credit: © Matt Marton-Imagn Images
Traducido por Fernando Battaglini
No hace mucho tiempo, Ginny Searle analizó los equipos que experimentaron los cambios más significativos en sus probabilidades de clasificar a la postemporada, basándose en PECOTA. El mes de abril es la temporada por excelencia de las narrativas. Dar seguimiento a algo tangible como este ayudó a poner los pies en la tierra frente a la extraña realidad que observábamos en los inicios de la temporada. En su mayor parte, los cambios en las probabilidades de postemporada que estos equipos han experimentado desde entonces no alteran demasiado el panorama. Los Cubs han seguido calientes y muy cercanos al nivel proyectado en la pretemporada. Los Yankees vieron disminuir ligeramente sus probabilidades, pero estas se mantienen por encima del 80%. Los Brewers han regresado a las expectativas de la pretemporada mientras lidian con las lesiones de sus jugadores estrella y de piezas fundamentales de su equipo. Los Reds y los Rangers están protagonizando versiones diferentes de un avance gradual, si bien ambos se encuentran en una posición más favorable que antes, sus probabilidades siguen siendo lanzar una moneda al aire. Los Giants siguen sin lograr batear, por lo que continúan en una situación sumamente precaria. Por su parte, los Blue Jays se encuentran en una situación similar a la de los Brewers, con unas expectativas que también han disminuido de manera comparable.
Me quedo con estas cosas, y también el hecho de que marzo es el nuevo abril. Pero no puedo evitar observar lo extraña que siguen siendo las cosas. Los registros de los equipos son generalmente más significativos que el desempeño individual de los jugadores. Sin embargo, son precisamente esos desempeños lo que impulsan dichos registros. Nico Hoerner está bateando la pelota mejor que Ketel Marte, CJ Abrams ha recibido el doble de boletos que en cualquier otro momento de su carrera. Edward Cabrera tiene un promedio de carreras limpias admitidas de 2.38, a pesar de tener una tasa de ponches-menos-boletos de un solo dígito, lo cual es una estadística que suele volverse poderosa con rapidez. José Soriano posee el brazo derecho de Dios. Las cosas siguen pareciendo extrañas, pero lo extraño se está volviendo algo relativo.
Teniendo esto en cuenta, sentí curiosidad por cualquier otro cambio destacable en las probabilidades de los equipos para la postemporada, considerando los cambios desde que se publicó el artículo de Ginny el 8 de abril. También consideré los cambios ocurridos desde el inicio de la temporada hasta este momento, donde resultaba pertinente. Dado que el pitcheo ofrece métricas periféricas generales, reflexioné también sobre esa diferencias y, tal vez, solté alguna que otra maldición. Puedes ver los datos aquí.
New York Mets, -33.3% (78.7 → 45.4)
Entre las ofensivas de peor nivel de este año se encuentran equipos como los Giants, los Red Sox, los Royals, los Rockies, los Marlins y los Athletics. En el mejor de los casos, a un equipo de este grupo podría ser considerado raro o peculiar. Generalmente, no son equipos que infundan temor en el corazón de sus oponentes con sus bates. Es algo justo. Sin embargo, este grupo también incluye a los Mets, que figuran como la cuarta peor ofensiva de la Liga. “Empatado con los Rockies” no es una situación en la que ningún equipo desee encontrarse, a menos que el tema sea la calidad de las camisetas de la serie “Conectando a la Ciudad” (City Connect). El martes, el equipo de los New York Mets saltó al terreno de juego tras haber sufrido 10 derrotas consecutivas, lo cual es una realidad difícil de aceptar, incluso dentro del contexto de una temporada de 162 juegos.
Los Mets no se ponchan con frecuencia, pero se rehúsan a recibir bases por bolas, habiendo registrado la tercera tasa más baja de la Liga. La ausencia de Juan Soto sin duda afectará esa cifra, aunque no debería condenarla. Su naturaleza a abanicar a todo amplifica su tasa de contacto colectiva mejor que el promedio, lo cual se ve arruinado por su marca de slugging aislado de .111, la peor de toda la Liga. El promedio de bateo es de .145, cifra que coincide básicamente con el nivel que exhiben los White Sox. Sufrir una racha de derrotas que te lleva a decir “Si, mejor parezcámonos más a los White Sox”, es algo que duele infernalmente. El lado positivo de todo esto es que, a pesar de haber jugado de manera terrible, todavía se mantienen con probabilidades del 50% de clasificarse a la postemporada.
Philadelphia Phillies, -33.9% (63.2 → 29.3)
Los Phillies no pueden decir lo mismo que los Mets tras esta racha. Llegaron al partido de anoche con un récord de 2-8 en sus últimos 10 encuentros. La ofensiva ha resultado frustrante. Adolis García sigue pareciendo acabado. El OPS de Trea Turner comienza con un seis. Es fantástico que Justin Crawford haya jugado tan bien, pero resulta desolador que haya eclipsado a pilares del equipo como Alec Bohm y Bryson Stott. Sin embargo, la culpa no recae realmente en la ofensiva.
El cuerpo de lanzadores de Filadelfia ha registrado un promedio de carreras limpias admitidas de 4.84 hasta el momento. Esa es la tercera peor marca de toda la Liga y si bien el desempeño de los bates ha resultado tedioso de ver, el de los brazos ha provocado que a la gente le explota el cerebro y se le derrita saliéndosele por las orejas. El promedio de wOBA al contacto en batazos con una velocidad de salida de 80 mph o menor es de .225 Frente a este cuerpo de lanzadores, dicha cifra ha sido de .315. Eso supone 25 puntos por encima del equipo que les sigue en la clasificación. El DRA, por su parte cuenta una historia diferente, con una marca de 3.81 que lidera la Liga. La brecha entre lo que absorben y lo que realmente se han ganado, es la segunda peor de la Liga. (Houston es el único club con peores números, aunque sus probabilidades ya eran bajas y la profundidad de su cuerpo de lanzadores ya resultaba cuestionable incluso ante de las lesiones; tal vez no sea tanto una sorpresa, sino más bien una realidad que se ha precipitado).
Resulta fácil atribuirlo a la mala suerte y, ciertamente, lo es; sin embargo, son tantas las brisas que suenan a gritos que uno no puede estar seguro de cuál de las dos cosas es. La actuación de Taijuan Walker ha sido desastrosa, y la rehabilitación de Zack Wheeler ha arrojado resultados desiguales, en el mejor de los casos. Jhoan Durán acaba de caer lesionado con una distensión en el dorsal ancho. Pero, en una perspectiva más amplia, el sistema PECOTA ya no tenía grandes expectativas sobre ellos, y ahora sus probabilidades se sitúan muy por debajo del 50 %.
Tampa Bay Rays, +20.6% (40.3 → 60.9)
Los Rays rara vez ha sido relevantes en los últimos años. Han terminado con un registro por debajo de .500 en cada una de las dos últimas temporadas y han ganado un solo juego de postemporada desde el ano de la pandemia. Cuando ganaron 99 juegos en 2023, fueron barridos en la ronda de Comodines por los Rangers. Para los Rays, gran parte del éxito siempre depende de que un grupo de jugadores rindan ligeramente por encima de anonimidad.
Quizás, solo quizás, este sea el año en que las piezas empiecen a encajar. El cuerpo de lanzadores ha estado ligeramente por debajo del promedio, pero la defensa ha sido impecable. Su DRP colectivo lidera la Liga, gracias en parte a un rango de cobertura increíble. Chandler Simpos es la columna vertebral en este aspecto, transformando su marca de 3.3 DRP registrada a lo largo de 873 entradas el año pasado, a un asombroso 2.9 en tan solo 176 entradas este año. La ofensiva se sitúa ligeramente por encima del promedio, pero además han logrado robar 24 bases. Esa cifra los posiciona como el cuarto mejor equipo en la Liga. En general, así es como luce ejercer presión o ponerle las abrazaderas al oponente, o cualquiera que sea su metáfora preferida para describir la manera en que un equipo logra sacar provecho, de manera consistente, a momentos con corredores en las bases durante el juego.
Otros equipos mejorados, otras notas
Resultó difícil encontrar un equipo que hubiera aumentado notablemente sus probabilidades de clasificarse para la postemporada. Algunos clubes mejoraron sus opciones, pero solo después de un bajón al inicio de la temporada, lo cual únicamente los devolvió a las probabilidades que tenían en la pretemporada. Tal es el caso de los Tigers y los Cubs, con una variación de unos pocos puntos porcentuales. Otros han mejorado, pero aun así mantienen una probabilidad inferior al 50 % de llegar a postemporada. En este grupo se incluyen los Diamondbacks, Padres, Twins, Guardians y Athletics.
Dos equipos que encajan en este perfil, pero en una escala menor que los Rays, son los Rangers y los Braves. Ambos mejoraron sus probabilidades de clasificar a la postemporada entre cinco y siete puntos porcentuales en las últimas dos semanas y han elevado sus probabilidades de manera lenta pero constante, desde el comienzo de la temporada. Gran parte de lo que se decía de los Rangers tras las primeras semanas, sigue siendo cierto hoy en día. Han recibido un apoyo adicional de Josh Jung, quien está sano y rindiendo a un nivel aceptable; así como de Jake Latz quien ha demostrado solidez en su rol de relevista en situaciones de alto impacto. Los Braves han registrado un DRA de 4.62, pero han logrado sortear esa cifra con un ERA de 2.66, gracias a las destacadas actuaciones de Bryce Elder y Dylan Lee. Por su parte, Martín Pérez ostenta una tasa de ponches del 12.7% y una efectividad de 2.66. Son unas estadísticas que parecen sacadas directamente del año 1916. Es posible que el panorama se complique antes de que regresen Spencer Strider, Spencer Schwellenbach y Hurston Waldrep; no obstante, el equipo está acumulando victorias.
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